FIESTAS Y FOLKLORE

 

Fiestas en honor a nuestro  Patrón "El Santo Cristo de la Paz"

 

Reina y Damas fiestas 2003

Estas fiestas son en honor al "Santo Cristo de la Paz". Pero no todos los actos son religiosos.

* El último viernes del mes de septiembre se dice una misa al Santo Patrón y a continuación se celebra la Procesión por las calles principales  del pueblo. En estas fiestas no hay ningún tipo de danzas. La banda de música ameniza la Santa Misa y también la Procesión.

 

Los toros son los actos más atractivos de estas fiestas. Aquí se puede ver una foto del torero "El Cordobés" en una corrida que lidió junto a otros espadas de primer orden.

Esta corrida se celebró en otras fechas distintas a las fiestas patronales.

 

 

En esta foto se pueden observar los toros típicos de los pueblos en los años 60. El ruedo se hacía con las galeras en la plaza del pueblo y los toreros eran los mozos del pueblo más atrevidos y algún que otro maletilla que se jugaba la vida por esas plazas de los pueblos

     Una canción de corte satírico

    Una mujer dio un silbido,

    en la plaza de toros,

    una mujer dio un silbido:

    ¡salga el toro! ¡salga el toro!

    y el "toro" era su marido.

En esta foto de la derecha se pueden ver a los quintos del pueblo. Ahora tienen 53 años.

Los mozos que entraban en quintas se juntaban en dos ocasiones antes de irse a la mili (servicio militar). Una para los días de carnaval; y, otra, para San Antón. Durante esos días que se juntaban estaban en una casa y se cocinaban ellos los pollos de corral que llevaban de sus casas y algunos otros guisos que se hacían. Solían dar varias vueltas por las calles del pueblo cantando aquellas canciones típicas que se habían ido pasando de unos generaciones a otras. Durante esos días eran los protagonistas principales del pueblo. Son días que todos tenemos en el recuerdo de nuestra juventud. ¡Qué días aquellos! Todos los volveríamos a vivir de buena gana.

 

 

En esta 2ª foto se puede ver otra de las costumbres típicas de los pueblos:
"La matanza del cerdo". Cargadas todas ellas de múltiples anécdotas, tales como:
Comerse el rabo o un somarro del gorrino mientras se iba descuartizando. Luego esas gachas tan ricas del día de la matanza con su sabor especial.
Anda chaval, dile a tu madre que te dé una canasta para echar los sesos del gorrino. Y el muchacho ingenuamente se lo creía y se iba a pedirle a su madre una canasta grande para echar los pocos sesos que tiene un gorrino.
O aquella otra que se comentaba: Al tío ... se le fue el gorrino mientras lo estaba socarrando (se le criticaba lo mal matarife que era)